
Investigación y Educación en Salud. Volumen 2, Número 1, 2023
Introducción
En las últimas décadas, se ha enfrentado
el desafío de asegurar un estado nutricio-
nal adecuado en niños y niñas menores de
5 años, quienes presentaban bajo peso y
baja talla durante los primeros años de vida
(1). Según la Organización Mundial de la
Salud (OMS), se estima que 50.5 millones
de niños menores de 5 años padecen de
emaciación, y 150.8 millones presentan
retraso en el crecimiento. La magnitud de
este problema ha demandado la participa-
ción de todos los sectores de la sociedad,
mejorando la calidad de vida de los niños
afectados, con la finalidad de asumir la res-
ponsabilidad y capacidad de implementar
estrategias efectivas que apoye el creci-
miento y desarrollo normal de los niños, pre-
vengan y traten las patologías nutricionales,
y se comuniquen los riesgos asociados (2).
El Fondo de las Naciones Unidas para la
Infancia (UNICEF) reconoce la importancia
de la educación en alimentación y nutrición
en los menores de 5 años como parte inte-
gral de su enfoque para mejorar la salud y
el bienestar de los niños. La organización
aboga por una nutrición adecuada desde
el inicio de la vida para garantizar un creci-
miento y desarrollo saludable (3).
En América Latina y el Caribe es igualmen-
te preocupante, con un número considera-
ble de niños afectados por problemas nu-
tricionales. Evidenciándose un aumento en
los casos de sobrepeso y obesidad. Estos
cambios en los hábitos alimentarios y el es-
tilo de vida, impulsados por la globalización
y el aumento de los ingresos, han generado
nuevos desafíos para las políticas de salud.
Entre estos desafíos se encuentran el mayor
consumo de alimentos procesados y el se-
dentarismo, entre otros factores (4).
La malnutrición es un problema de salud
pública que tiene consecuencias devasta-
doras en el desarrollo de los niños, afec-
tando no solo su crecimiento físico, sino
también su susceptibilidad a enfermedades
recurrentes y obstaculizando su desarrollo
cognitivo y emocional, y en muchos casos,
estas situaciones se presentan en contex-
tos de patologías múltiples, lo que subraya
la importancia de anticiparse a su aparición
(5). Es por ello, que es necesario intervenir
de manera temprana en casos de malnu-
trición, ya que, una intervención nutricional
precoz puede tener un impacto significativo
en la evolución de la enfermedad (6).
Sin embargo, las causas de la malnutrición
son complejas, estas incluyen la ingesta in-
adecuada de alimentos, tanto en términos
de cantidad como de calidad, la falta de
acceso a ellos, la presencia de enfermeda-
des infecciosas, la limitada atención sanita-
ria y la carencia de sistemas adecuados de
agua y saneamiento. Estos factores multi-
factoriales requieren abordajes integrales y
coordinados para combatir la malnutrición
y promover un estado nutricional óptimo en
los niños (7).
La intervención temprana en materia de nu-
trición puede marcar una diferencia signi-
ficativa en la evolución de la salud de los
niños y su calidad de vida a largo plazo, a
pesar de la importancia de las estrategias
de soporte nutricional, existen desafíos y
barreras que dificultan su implementación
es efectiva. La falta de recursos, la falta de
conciencia sobre la importancia de la nutri-
ción en esta población y la ausencia de po-
líticas y programas integrales de alimenta-
ción son algunos de los desafíos a superar.
En Ecuador, la desnutrición infantil sigue
siendo un desafío complejo que afecta ne-
gativamente la salud y el bienestar de los
niños, a pesar de los esfuerzos recientes
para abordar esta problemática, las tasas
de desnutrición crónica, desnutrición agu-
da y deficiencias de micronutrientes en ni-
ños menores de 5 años continúan siendo
alarmantes, siendo uno de los problemas
de mayor preocupación el retraso en el cre-
cimiento, que se ve reflejado en una estatu-
ra por debajo de lo esperado para la edad,
asociándolo con un mayor riesgo de enfer-
medades, retraso en el desarrollo cognitivo
Solis Gutiérrez JA, Lucas Choez MM.