
Ciencia y Líderes Volumen 4, Número 1, 2025
Por otro lado, el gasto en inversión y
obra pública no experimentó un crecimien-
to significativo, el gobierno había planeado
destinar 1,871 millones de dólares para los
proyectos incluidos en el Plan Anual de In-
versiones (PAI) durante el año 2023, de esto
solo se solo logró ejecutar 1,371 millones de
dólares, siendo esta cifra no solo fue inferior
a lo presupuestado, sino que también tuvo
una disminución en comparación con los
1,526 millones de dólares invertidos en el
PAI durante el año 2022.
Además, el gobierno acumuló 354 mi-
llones de dólares en pagos pendientes re-
lacionados con proyectos del PAI, con esto
se refleja una falta de liquidez para cumplir
con las obligaciones que se tienen, lo cual
ha generado retrasos en la ejecución de
obras y proyectos de inversión pública, con
esta situación se evidencia un desequilibrio
en la gestión financiera, donde los gastos
corrientes como salarios y deuda son prio-
rizados sobre la inversión en infraestructura
de desarrollo.
Problemas en los municipios que más
gastan. Dentro de los municipios que más
gastan se encuentra el municipio de guayaquil
que se posicionó como la segunda institución
pública con mayor número de contrataciones
la cual ha alcanzado un total de 31 adjudica-
ciones, esta fue superado por el ministerio de
salud, que ocupa el primer lugar, de acuerdo
con datos proporcionados por la Sercop, la
alcaldía de Guayaquil destinó aproximada-
mente 16.5 millones de dólares entre el 3 de
marzo y el 26 de junio del año 2020, una cifra
bastante abundante (Pesantes, 2020).
En estos contratos se encuentran dos
proyectos de infraestructura que destacaron
por su alto costo, el primero fue la repoten-
ciación de la antigua maternidad Sotomayor,
y el segundo, la adecuación del cementerio
Ángel María Canals, ubicado al sur de la ciu-
dad, estos dos proyectos representaron un
gasto de 7.2 millones de dólares a la vez que
se destinaron 4 millones de dólares para la
construcción de bóvedas en el sector.
Queda en evidencia asi como los al-
tos costos a cambio de realizar algún pro-
yecto o llevarlo a cabo es un problema que
tiene que resolverse, ya que asi es como se
realizan obras a un precio diferente al que
originalmente debería de ser, lo que provo-
ca sobreprecios y genera ineficiencias den-
tro del sistema.
Aparte de las obras físicas el municipio
realizó varias adquisiciones para enfrentar
la crisis sanitaria, entre estas se incluyó la
compra de mascarillas N95 por un valor de
300,000 dólares, así como la adquisición de
160,000 unidades del fármaco Azitromicina,
utilizado en el tratamiento de pacientes con
Covid-19 a la vez que se adquirieron 100,000
unidades de Hidroxicloroquina, otro medica-
mento empleado durante la pandemia.
También se implementaron medidas de
apoyo social como la distribución de kits
alimenticios en las zonas más vulnerables
de la ciudad, por el lado del ámbito médico
se procuraron insumos esenciales, entre los
cuales se destacan 50,000 pruebas rápidas,
zapatos quirúrgicos, trajes de bioseguridad
y guantes, con estas compras se refleja un
esfuerzo por atender tanto las necesidades
sanitarias como las sociales de la población
durante el período crítico que se vivió.
Durante la emergencia sanitaria se re-
currió a varios proveedores, entre los cuales
destacan algunos nombres que aparecieron
de manera recurrente, como la empresa Ar-
kitrust S.A., que logró adjudicarse dos con-
tratos relacionados con la repotenciación
de la antigua maternidad Sotomayor, esta
se encargó del diseño y reconstrucción de
este centro de salud, quince días después,
se le asignó un segundo contrato por 2 mi-
llones de dólares para la ejecución de la se-
gunda fase del mismo proyecto.
Otro caso interesante es el del Consor-
cio Casuarina, una empresa encargada de
construir 5,700 bóvedas para los fallecidos
a causa de la pandemia, sin embargo, esta
empresa no figuraba en los registros de la
superintendencia, aunque sí estaba inscrita
Barcia Villamar, F. E., Holguín Briones, A. J., & Merchán Píloco, M. C.