Pág. 1Lo que la sangre nos dice: características más alláde su colorhttps://doi.org/10.47230/unesum-ciencias.v10.n1.2026.309-319Revista UNESUM-CienciasVolumen 10, Número 1, 2026Universidad Estatal del Sur de ManabíISSN-e: 2602-8166What blood tells us: characteristics beyond its colorREVISTA UNESUM-CienciasUNIVERSIDAD ESTATAL DEL SUR DE MANABÍVolumen: 10Número: 1Año: 2026Paginación: 309-319URL: https://revistas.unesum.edu.ec/index.php/unesumciencias/article/view/916*Correspondencia autor: cdelgadillo@cinvestav.mxRecibido: 10-09-2025 Aceptado: 11-12-2025 Publicado: 25-01-2026Dulce María Delgadillo Álvarez1*https://orcid.org/0000-0002-5057-7727Candelaria Merino Jiménez2https://orcid.org/0009-0002-1307-27001. Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional; Ciudad de México, México.2. Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional; Ciudad de México, México.ARTÍCULO ORIGINALPág. 1 / 11
Pág. 2REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026310RESUMENCon una tonalidad roja peculiar, la sangre es un tejido común de todos los vertebrados. Como parte de susfunciones, la sangre provee de oxígeno y nutrientes a todos los órganos del cuerpo además de retirar sus de-sechos tóxicos. Aunque en términos generales en los humanos la sangre es igual entre los individuos, existendiferencias importantes referidas a las bases genéticas propias de cada persona. Esas diferencias determi-nan la clasificación de los individuos de forma particular y en grupos poblacionales, además, establecen lapropensión de las personas a sufrir ciertas enfermedades. La sangre ha sido considerada un potenciadorde vida en diferentes culturas y, considerando sus particularidades, lo es. Aquí se revisan algunas caracte-rísticas de la sangre y de las patologías a las cuales está expuesta; también se señala su importancia en losprocesos de trasfusión.Palabras clave: Grupos sanguíneos, Enfermedades hematológicas, Trasfusión.ABSTRACTWith a peculiar red hue, blood is a common tissue of all vertebrates. As part of its functions, blood providesoxygen and nutrients to all the body’s organs in addition to removing toxic waste. Althoug in general terms inhumans’ blood is the same between individuals, there are important differences related to the genetic bases ofeach person. These differences determine the classification of individuals in a particular way and in populationgroups, and also establish the propensity of people to suffer certain diseases. Blood has been considered alife enhancer in different cultures and, considering its particularities, it is. Here, we review some characteristicsof blood and the pathologies to which it is expossed. Its importance in transfusion processes is also noted.Palabras clave: Blood groups, Hematological diseases, Transfusion.Pág. 2 / 11
Pág. 3311REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026IntroducciónTodos los vertebrados poseen sangre, untejido que ha sido fuente de historias defantasía y de terror dada su importanciaen el mantenimiento de la vida. De maneracientífica, la sangre comenzó a ser estu-diada en el siglo XVII cuando William Har-vey realizó los primeros experimentos mé-dicos cuantitativos e integró los resultadosobtenidos con observaciones anatómicasprecedentes; con esto Harvey demostróque el corazón era el órgano que enviabala sangre hacia todo el cuerpo y que éstaregresaba en su totalidad a él en un circui-to cerrado y que, además, este era un pro-ceso que tenía lugar todo el tiempo (BuzziA. , 2016).La sangre (del latín: sanguis) es un tejidolíquido y su volumen en una persona adultavaría entre 4.5 a 5.5 l. La sangre forma par-te del aparato circulatorio o sistema car-diovascular y a través de venas, arterias,vasos y capilares, recorre los órganos ytejidos del cuerpo para llevarles oxígeno ynutrientes, a la vez que retira sus residuostóxicos. La sangre también actúa en defen-sa del organismo a través de las células delsistema inmune y de la formación de coá-gulos para cerrar las heridas producidasen el cuerpo. Igualmente, por medio de losprocesos de vasodilatación y vasocons-tricción, regula la temperatura corporal enrespuesta al aumento o disminución de latemperatura ambiental (Blann & Ahmed,2022). La sangre de los seres humanoses roja y parece ser igual en todos ellos.Sin embargo, aunque en términos genera-les es cierto y medicamente muy útil paralos procesos de trasfusión, entre los indivi-duos existen diferencias importantes. Hayque aclarar que tales diferencias no se re-fieren a algún tipo de abolengo sino a lasbases genéticas propias de cada personaque pueden predisponerla a padecer algu-na enfermedad y que, en conjunto, carac-terizan a un grupo poblacional.ARTÍCULO ORIGINAL: LO QUE LA SANGRE NOS DICE: CARACTERÍSTICAS MÁS ALLÁ DE SU COLORComo todo tejido, la sangre está compuestapor células y, a nivel clínico, tanto el númerode éstas como sus características reflejanlos niveles de producción de los progenito-res hematopoyéticos, de la síntesis de he-moglobina, de la maduración y de la libera-ción de las células de la médula ósea, asícomo de la eliminación por senescencia delas mismas células. Estudios en áreas comola biología celular, la inmunología y la bio-logía molecular, entre otras, han develadoel origen, el desarrollo y las funciones par-ticulares de los componentes sanguíneos.Además, mediante análisis genéticos se hademostrado que la sangre tiene un factorheredable elevado y, a nivel genómico, seha encontrado que esa heredabilidad difie-re entre etnias (Chen, et al., 2020). El objeti-vo de este artículo es revisar algunas de lasparticularidades de la sangre y de las pato-logías a las cuales está expuesta; tambiénseñalar cómo, mediante análisis genómi-cos, se le ha empleado en la identificaciónde la predisposición de algunos trastornosmédicos, además de apuntar su importan-cia en los procesos de trasfusión.Composición de la sangreLa sangre es un tejido complejo formadode dos fases: una líquida y otra sólida queocupan el 60% y el 40% de su volumen to-tal, respectivamente. La primera fase es uncomponente sérico también llamado plas-ma que, aunque es principalmente agua,contiene proteínas como la albúmina, anti-cuerpos, enzimas, hormonas y factores decoagulación, además de azúcares como laglucosa y partículas de grasa. La fase só-lida de la sangre está compuesta por dis-tintos tipos de células que se originan en elsistema eritropoyético, localizado en la mé-dula de los huesos. Todas las células de lasangre inician su vida como células madreo stem (traducido del inglés como troncopor lo que también se suele llamarlas tron-cales), y maduran en tres tipos principales:las células rojas, las cuales transportanoxígeno desde los pulmones a los tejidos yórganos; las células blancas, que comba-Pág. 3 / 11
Pág. 4REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026312ten las infecciones y son parte del sistemainmunitario y las plaquetas, también llama-das trombocitos que participan en la coa-gulación. Al término de su vida, las célulassanguíneas son sacadas de la circulacióna través del bazo (Harmening, 2024).Las células rojas son llamadas tambiénglóbulos rojos, eritrocitos o RBCs (por sussiglas en inglés Red Blood Cells) y dan ala sangre su característica más visible: elcolor rojo, que adquiere porque los RBCsalmacenan en su interior hemoglobina(Hgb), una proteína compuesta por hierroque al entrar en contacto con el oxígeno setorna roja. Con un diámetro de sólo 6μm,los eritrocitos pueden pasar a través de losvasos sanguíneos más pequeños trans-portado el oxígeno unido a la hemoglobinahasta el último rincón del cuerpo. En losmamíferos, los RBCs maduros pierden sunúcleo, lo que les permite almacenar máshemoglobina, y tienen una forma bicónca-va que incrementa su área superficial paradifundir el oxígeno de manera más eficiente(Blann & Ahmed, 2022) (Harmening, 2024).De las células blancas o WBCs (por sussiglas en inglés White Blood Cells) exis-ten tres tipos conocidos como linfocitos,monocitos y granulocitos; y, de estos úl-timos también hay tres clases llamadosneutrófilos, eosinófilos y basófilos. A dife-rencia de los eritrocitos, las WBCs sí po-seen núcleo y presentan diferentes formasy tamaños. De manera funcional, todas lascélulas blancas participan en la respues-ta inmune que el organismo monta cuandosufre una lesión o un daño. Por ejemplo,los monocitos, considerados como la pri-mera línea de defensa del organismo, lle-gan al área lesionada antes de que otrostipos de WBCs arriben y, una vez allí, soncapaces de fagocitar y digerir patógenos.Así mismo, los granulocitos contienen grá-nulos con enzimas que ayudan a digerir amicroorganismos invasores. Los monocitoscirculan en la sangre como WBCs jóvenes,y maduran o se desarrollan en macrófagoscuando llegan a un tejido que está sufrien-do algún daño. En el hígado y en los pul-mones los macrófagos se especializan enremover agentes dañinos de la sangre queviene del intestino o que han sido inhala-dos; mientras que, en el bazo se encargande sacar de circulación a las células vie-jas o dañadas, ya sean RBCs y/o plaque-tas. Adicionalmente, luego de digerir a losagentes extraños, los macrófagos tomanfragmentos de proteínas de éstos y lospresentan como antígenos a otras célulasdel sistema inmune -llamadas células plas-máticas o células B-. Estas células B reco-nocen a los antígenos y generan anticuer-pos contra ellos. En el caso de posterioresinfecciones con el mismo patógeno losanticuerpos producidos son capaces deidentificarlo y bloquear su actividad dañi-na. Las células B son una de dos clases delinfocitos y, como se mencionó, producenanticuerpos altamente específicos que seunen a los agentes que encienden la res-puesta inmune. La otra clase de linfocitosestá formada por las células T y, un tipo deestas -conocidas como helper- secretansustancias químicas que reclutan a otrascélulas del sistema inmune y coordinan elataque al agente extraño. Dentro de estegrupo se encuentran también las células Tcitotóxicas cuya función es atacar a las cé-lulas que se han infectado con un agenteviral. Las células B y las células T, maduranen la médula ósea y en el timo, respectiva-mente (Harmening, 2024).Por último, las plaquetas son fragmentosirregulares de células que circulan en lasangre hasta que son activadas para for-mar un coágulo o, cuando su vida mediatermina, para ser removidos por el bazo(Harmening, 2024).Los padecimientos de la sangreLa composición compleja de la sangre, asícomo las funciones especializadas querealiza cada uno de sus elementos, es-tán bajo una estricta regulación fisiológicainfluenciada por factores tanto externoscomo genéticos y la más mínima altera-Delgadillo Álvarez, D. M., & Merino Jiménez, C.Pág. 4 / 11
Pág. 5313REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026ción puede llevar al organismo a un estadopatológico. Algunos factores externos queafectan al tejido sanguíneo incluyen anti-cuerpos, daño físico, drogas e infecciones(Blann & Ahmed, 2022).Las afectaciones que sufren los elementosde la sangre son diversas. Por ejemplo,como se mencionó, las células sanguíneasson la fracción sólida de la sangre y elporcentaje que ocupan en ella se conocecomo hematocrito o HCT. El HCT está de-terminado casi enteramente por el volumenque llenan los RBCs por lo que las caracte-rísticas de estos son indicadores primariosdel desarrollo y salud del organismo. Pero,además del número de eritrocitos, del HCTy del contenido de Hgb, existen otros ras-gos fenotípicos de este tipo celular cuyavaloración clínica es importante, como: lahemoglobina corpuscular media (MHC),que es la cantidad promedio de Hgb en unglóbulo rojo; la concentración de hemog-lobina corpuscular media (MCHC), que esuna medida de la concentración de Hgben un volumen determinado de glóbulosrojos y es el método más útil para detectarla deshidratación celular de los eritrocitos;el volumen corpuscular medio (MCV), quemide el tamaño promedio de los glóbulosrojos; el intervalo o amplitud de la distribu-ción de los eritrocitos (RDW), que es unamedida cuantitativa de la variabilidad deltamaño de los eritrocitos circulantes, elmarcador inflamatorio NLR (por sus siglasen inglés Neutrophil to lymphocyte ratio),empleado para el pronóstico de pacientescon enfermedades cardiovasculares y elMPV (por sus siglas en inglés Mean Pla-telet Volumen), parámetro que representael tamaño de las plaquetas en circulación(Hu, et al.,, 2021; Haybar, Pezeshki, & Saki,2019). La evaluación de estos rasgos sehace a través de análisis clínicos están-dar y los resultados -comparados con pa-rámetros establecidos para una personasana-, además de proveer una visión ge-neral del estado que guarda el tejido san-guíneo, ayuda a detectar anomalías en elorganismo, como trastornos hemorrágicos,coagulación anormal, anemia o cánceressanguíneos. Así, por ejemplo, los nivelesirregulares de RDW, MPV, WBC y NLR sonconsiderados parámetros hematológicosimportantes para el pronóstico y algunasveces diagnóstico de enfermedades car-diovasculares y son sujetos de investiga-ción (Haybar, Pezeshki, & Saki, 2019). Re-cientemente, los valores elevados en RDWfueron considerados un factor de riesgo demortalidad para pacientes hospitalizadospor COVID-19 (Paucar Osorio, 2022).En cuanto a enfermedades sanguíneas deorigen genético existen muchas que hansido extensamente estudiadas, aquí sólomencionaremos dos de ellas: la anemia oenfermedad de células falciformes (SCD,por sus siglas en inglés) y la hemofilia.Los padecimientos de origen genéticoocurren cuando hay mutaciones en ungen. Un gen es una unidad de informaciónformada por ADN (ácido desoxirribonu-cleico) que contiene las instrucciones parafabricar las moléculas funcionales de unorganismo. Los genes están organizadosen cromosomas y su posición en ellos tam-bién es motivo de estudio para entender sufunción. La información genética está co-dificada en una cadena de nucleótidos obases nucleotídicas que se enlaza con unahebra complementaria que, en principio esno codificante, pues va en sentido inverso.Ambas hebras forman la famosa cadenadoble de ADN. La complementariedad delas dos hebras hace que a cada unión entrenucleótidos se le denomine par de bases(pb), de modo que los fragmentos de ADNse miden en bases y sus múltiplos (1000 b= 1 kb, etc.). El orden de los nucleótidosen el ADN conforma un código que se tra-duce en aminoácidos (aa). Los aa son lasunidades básicas que forman péptidos yproteínas; los primeros son cadenas cortasde aa mientras que las segundas puedenestar formadas por varios polipéptidos yson las moléculas funcionales de un orga-nismo. Cuando las instrucciones escritasARTÍCULO ORIGINAL: LO QUE LA SANGRE NOS DICE: CARACTERÍSTICAS MÁS ALLÁ DE SU COLORPág. 5 / 11
Pág. 6REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026314en un gen tienen errores, la información nopuede ser leída correctamente y los pro-ductos, en este caso los péptidos y las pro-teínas codificadas, presentan alteracionesque no permiten su producción o su fun-cionamiento correcto; como consecuenciade esto se genera una alteración en el es-tado de salud que todos conocemos comoenfermedad (Krebs, Lewin, Goldstein, &Kilpatrick, 2013).Volviendo a los ejemplos de enfermedadessanguíneas de origen genético —la hemo-filia y la SCD —, las causas que los pro-vocan son pequeñas variaciones en genesindividuales que son detectadas tras lalectura puntual de su secuencia de ADN.Una de las anomalías señaladas, la he-mofilia, se caracteriza por una deficienciaen los mecanismos de coagulación de lasangre, lo que puede generar hemorragiascopiosas y difíciles de detener. Y es que,en el proceso de coagulación sanguíneaintervienen 13 factores proteicos numera-dos del I al XIII. En una persona hemofílicala gravedad de la enfermedad depende dela escasa o nula producción de los facto-res VIII y IX, que está determinada a su vezpor el tipo de mutación en los genes quelos codifican (Berntorp, et al., 2021).Por otro lado, la SCD se origina por unafalla en la síntesis de la Hgb en los eritroci-tos. En un adulto, la Hgb es un tetrámero,es decir, está compuesta por cuatro poli-péptidos conocidos como globinas. Dosde estas globinas se llaman cadenas alfa(HBA) y las otras dos cadenas beta (HBB);a cada una de estas cadenas se le une ungrupo hemo cuyo átomo de hierro enlazade manera reversible una molécula de oxí-geno (Raffield, et al., 2018). La causa de laSCD es una mutación en el gen que codifi-ca para las HBB que provoca que se sinteti-ce una globina funcionalmente defectuosa.Al unirse las HBA y las HBB defectuosas seproduce un tetrámero llamado hemoglobi-na S o HgbS cuya estructura anormal haceque los eritrocitos pierdan su característi-ca forma de disco y adquieran una figurade medialuna; además, se vuelven rígidosy pegajosos y no pueden moverse con fa-cilidad. Esto trae consecuencias gravescomo el bloqueo del flujo de sangre, pro-blemas oculares, infecciones recurrentes yepisodios de dolor conocidos como crisisde dolor (Elendu, et al., 2023). Para la co-munidad científica este tipo de anemia esde gran interés debido a que su incidenciaha crecido vertiginosamente en la pobla-ción mundial (Díaz-Matallana, et al., 2021).Indudablemente, el conocimiento adquiri-do al detectar las causas genéticas de lospadecimientos ya sea sanguíneos o no, haayudado a desarrollar métodos de diag-nóstico temprano y terapias eficientes paramejorar la expectativa y la calidad de vidade las personas afectadas. Sin embargo, ungen es sólo un fragmento de ADN que for-ma parte de una estructura molecular máscompleja conocida como genoma. En elejemplo de la SCD, los genes que codificanpara las cadenas HBA y HBB tienen un ta-maño de 843 y 1608 bases, respectivamen-te, es decir que son muy pequeños compa-rados con los 3200 millones de pb de ADN(3200 Mb) que tiene el genoma completodel humano (ncbi.nlm.nih.gov/gene, 2024).Esto llevaría a preguntarnos, ¿qué tipo deinformación se esperaría obtener al realizarestudios más amplios, esto es, en los quese emplee todo el material genético?La genómica de la sangreA diferencia de los análisis genéticos que,como vimos, se enfocan en genes individua-les, los estudios genómicos o del genomacompleto integran los resultados de investi-gaciones en las que se identifican miles devariantes génicas asociadas con fenotiposcomplejos y aportan datos sobre su arqui-tectura genética. La arquitectura genéticade un rasgo está definida por el número,frecuencia y tamaño del efecto de todas lasvariantes que contribuyen a la variación fe-notípica (Vuckovic, et al., 2020) (Hu, et al.,2021). De este modo, en los estudios sobrela genómica de la sangre se plantean obje-Delgadillo Álvarez, D. M., & Merino Jiménez, C.Pág. 6 / 11
Pág. 7315REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026tivos como expandir el repertorio de genes,conocer la posición de cada uno en el ge-noma, dilucidar las mutaciones que podríanmodifican la producción de las proteínas o sufuncionamiento correcto e investigar la varia-ción genética relacionada con distintos ras-gos del tejido para determinar su influenciaen el desarrollo de trastornos hematológicos.Los análisis involucran los datos genómicosde un elevado número de personas de dife-rentes poblaciones humanas para entenderlas tendencias o propensiones de la gentea padecer ciertas enfermedades pues ladistribución de rasgos característicos de lasangre y la prevalencia de condiciones he-matológicas heredables difieren entre etnias.Así, distintos grupos poblacionales han sidoestudiados a nivel genómico encontrado da-tos interesantes. Por ejemplo, la microcitosisy la anemia -dos enfermedades de la sangreque se presentan, respectivamente, cuandoel número de glóbulos rojos tienen un tamañoinusualmente pequeño o la concentración dehemoglobina en ellos es menor a la normal-,son más prevalentes en poblaciones huma-nas con ancestros africanos que en aque-llas de origen europeo ya que las primeraspresentan un mayor número de mutacionesen los genes que producen la globina HBB.Aunado a esto, en ese mismo grupo pobla-cional existen alteraciones génicas en otrosgenes que producen una tendencia a tenerun bajo número de WBC, particularmente deneutrófilos. Mientras que entre la poblaciónamericana se han encontrado mutacionesen genes asociadas con un bajo número deplaquetas (Chen, et al., 2020).Por otro lado, en estudios publicados re-cientemente se encontraron variantes ge-néticas entre poblaciones provenientes deEuropa, África, el Este y Sur de Asia ade-más de Hispanoamérica. Con la informa-ción genómica de miles de personas, enuno de los estudios se reportaron 5106 va-riantes independientemente asociadas con29 fenotipos de células sanguíneas (Vuc-kovic, et al., 2020), mientras que, en otroestudio en el que se analizaron 15 rasgoshematológicos se identificaron 5552 varian-tes asociadas a ellos (Chen, et al., 2020). Enambas investigaciones, se determinó queexiste una variación genética relacionadacon los diferentes rasgos de la sangre, que,aunque la mayoría fueron comunes en laspoblaciones analizadas, también se iden-tificaron cambios específicos que podríanincidir en funciones del tejido, como en suactividad de defensa del organismo. Se re-conoce, además, que los rasgos heredadostienen un origen poligénico y son resulta-do de los efectos acumulados de muchosloci o puntos genéticos a lo largo del ge-noma, cada uno de los cuales puede tenerun efecto modesto y que, sin embargo, enconjunto logran resaltar mecanismos bioló-gicos importantes y contribuyen a desarro-llar trastornos hematológicos raros. Ejemplode estos son: la histiocitosis, término que seemplea para describir a un grupo de enfer-medades en las que hay una proliferaciónexcesiva de histiocitos (un tipo de glóbuloblanco); hemoglobinuria nocturna paroxísti-ca, padecimiento caracterizado por la pro-ducción de glóbulos rojos anormales queson destruidos por el sistema inmunitarioy las enfermedades mieloproliferativas, enlas que la médula ósea produce demasia-dos RBCs, WBCs y plaquetas (Hoffman, etal., 2022). Es decir que, aunque de maneraindividual las variantes poco frecuentes notengan una contribución sustancial en la al-teración de las características de un rasgocomplejo, su presencia puede tener con-secuencias comparables o incluso mayo-res que la de las variantes monogenéticasconocidas. Los resultados de estas inves-tigaciones pueden ayudar a reclasificar lapatogenicidad y la penetrancia de las en-fermedades asociadas a variantes génicas,ya sea de uno o de muchos genes (Vucko-vic, et al., 2020).Indudablemente la genética y la genómicahan revelado características muy relevan-tes de la sangre que ayudaron a entenderdiversos padecimientos del tejido. Pero,más allá de encontrar los mecanismos deARTÍCULO ORIGINAL: LO QUE LA SANGRE NOS DICE: CARACTERÍSTICAS MÁS ALLÁ DE SU COLORPág. 7 / 11
Pág. 8REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026316reparación para ciertos males hemáticos,la sangre ha fascinado al hombre desde elinicio de su existencia pues siempre la haconsiderado como un potenciador de fuer-za y como generadora de vida.Transfusión de sangre como uso tera-péuticoEn la historia existen muchas referencias aluso de la sangre con fines revitalizantes eincluso terapéuticos. Por ejemplo, los anti-guos egipcios, romanos y vikingos, practi-caban el baño con sangre de animales osu ingesta para adquirir el poder o la ha-bilidad de estos, o para curar males comola epilepsia, entre otros. Y, mientras que en1492 se descubrían lugares donde los az-tecas y los mayas realizaban prácticas si-milares, en Roma el Papa Inocencio VIII fa-llecía tras un intento fallido de transfundirlela sangre de tres niños de diez años; el in-tento se realizó pretendiendo que el Papabebiera la sangre de los infantes que, porsupuesto murieron en la operación (SmitSibinga, 2022). Por otro lado, a pesar deque durante el Renacimiento se visualizó lahipótesis de que la transfusión de sangrede un individuo a otro podría ser factible,fue hasta después de los descubrimientosde Harvey y su descripción detallada delproceso de circulación, que se conside-ró de manera más seria la posibilidad derealizar tal procedimiento. Sin embargo,pasaron muchos años hasta que, en 1666,Richard Lower logró trasfundir exitosamen-te la sangre de un perro a otro; el resultadopositivo fue sin duda para el perro receptorque sobrevivió mientras que el animal do-nante murió desangrado. Un año despuésLower presentó el primer ensayo en el queel sujeto receptor era un ser humano y eldonante un cordero, en este caso el des-enlace fue fatal para ambos. En ese mismoaño, Jean Baptiste Denis realizó los mismosexperimentos de Lower y transfundió san-gre de perros a perros y de un cordero a unhumano y, sorpresivamente, en todos tuvoéxito. Lower intentó entonces transfundira un hombre enfermo de sífilis con sangrede ternera; el hombre experimentó fuertesdolores, excretó orina negra y murió. Conesto, Denis documentó el primer caso dereacción hemolítica transfusional, pero fueacusado de provocar la muerte de su pa-ciente y, aunque fue exonerado, la prácticade transfundir sangre entre seres vivos sesuspendió. Años después, en 1818 JamesBundell observó un índice de mortalidadmuy alto entre mujeres que sufrían hemo-rragias postparto. Bundell pensó que lavida de esas mujeres se podría salvar res-tituyendo la sangre perdida y propuso quesólo se usara aquella que proviniera de unser humano (Smit Sibinga, 2022).En 1901, Karl Landsteiner analizó las proteí-nas de la superficie de las células rojas deun conjunto de personas y descubrió queeran antígenos cuya expresión estaba ge-néticamente determinada. Landsteiner pen-só que esas proteínas podían usarse comomarcadores específicos para clasificar lasangre de la gente en grupos a los que nom-bró A y B. A los individuos que no expresa-ban ninguno de los dos tipos de antígeno losclasificó en el grupo 0 (por la ausencia delos antígenos A y B). Más tarde se descu-brió que el carácter hereditario de los grupossanguíneos se debía a que estaban codifi-cados por un solo gen denominado AB0 queposee tres alelos: A, B y 0. Un alelo es cadauna de las formas en las que puede expre-sarse un mismo gen. En este caso, los alelosA y B, son codominantes, es decir, dominanpor igual. Sin embargo, el alelo 0 es recesi-vo. Las combinaciones entre los alelos A, By 0 generan los distintos grupos sanguíneosconocidos: A, B, AB y 0. Posteriormente, alconjunto de antígenos A, B y 0 se le agregóel llamado antígeno D descubierto en 1940por el mismo grupo de Landsteiner. El antí-geno D constituye el sistema conocido comoRh, por haberse hallado en el suero de cone-jos inmunizados con sangre procedente delmacaco Rhesus. En este caso la ausenciao presencia del antígeno D en la superficiemembranosa de los glóbulos rojos determi-na que estos sean Rh negativo o Rh positivo,Delgadillo Álvarez, D. M., & Merino Jiménez, C.Pág. 8 / 11
Pág. 9317REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026respectivamente (Noor & Asmaa, 2024). Eldescubrimiento inicial de Landsteiner que,por cierto, lo hizo merecedor del Premio No-bel de Medicina en 1930, marcó el caminopara transfundir la sangre de un individuo aotro al considerar la compatibilidad de susantígenos y evitar el rechazo inmunológico.Actualmente, el grupo sanguíneo AB0 ha co-brado una gran relevancia en prácticas mé-dicas para el diagnóstico y tratamiento deenfermedades, en pruebas de paternidad,en medicina transfusional y de trasplantes(Olanrewaju, et al., 2023).El descubrimiento de los grupos sanguí-neos hizo posible la transfusión sanguíneasegura de una persona a otra y, la primeratransfusión exitosa cruzada y tipificada lalogro el médico hematólogo Rubén Otten-berg en el Hospital Mount Sinai de NuevaYork, en 1907. A Ottenberg también se leatribuye el reconocimiento al tipo de san-gre 0 como donante universal (Thompson &Strandenes, 2019).Una vez obtenido el tan ansiado éxito enlas transfusiones sanguíneas, se pensó enla posibilidad de almacenar sangre de do-nantes; para lograrlo se experimentó consoluciones químicas para mezclar el teji-do y evitar la formación de coágulos. Losprimeros en realizar transfusiones de san-gre indirectas fueron el médico argentinoLuis Agote y el médico belga Albert Hus-tin. Ambos médicos descubrieron, de for-ma independiente, que el citrato de sodioevitaba la coagulación de la sangre. Estorepresentó un gran avance para la trasfu-sión del tejido pues significó que la sangreobtenida de donadores se podía almace-nar y transportar y, dadas las condicionesdel planeta, así pudo llegar a los médicosreclutados por los ejércitos europeos du-rante la Primera Guerra Mundial. Es decir,la transfusión sanguínea pudo ser llevadahasta el mismo campo de batalla salvandola vida de muchos soldados. Al finalizar laguerra Hustin se atribuyó el descubrimien-to del anticoagulante (Buzzi A. , 2015). Yfue durante la Segunda Guerra Mundialque se tuvo un desarrollo acelerado demejores métodos de recolección, almace-namiento y distribución de la sangre, conuna logística precisa en cada uno de lospasos. Para el primer aspecto se sistema-tizaron las pruebas para clasificar el tejidoen los grupos sanguíneos correspondien-tes y para evitar su contaminación. En elcaso del almacenamiento los envases pa-saron del vidrio de difícil y riesgoso ma-nejo a bolsas elaboradas con materialesplásticos, atóxicos, libres de pirógenos ysin reactividad tisular. Las sustancias an-ticoagulantes se optimizaron para permitiruna mejor preservación del tejido ademásde un almacenamiento más prolongado.En cuanto a la distribución se establecióuna logística que incluyó una cadena defrío (Smit Sibinga, 2022).Progresivamente todo esto abrió el caminoa la llamada medicina transfusional (MT)que tiene como base el uso de la transfusiónsanguínea en tratamientos terapéuticos. LaMT se vio incrementada con el desarrollobiotecnológico acelerado de la segundamitad del siglo XX porque los componentesdel tejido sanguíneo se pudieron separar.Desde entonces y bajo un estricto controlde bioseguridad, ha sido posible obtenerel paquete de células rojas y fracciones deplasma, algunas de ellas enriquecidas enplaquetas o en granulocitos. Además, tam-bién se avanzó en la creación de equipospara llevar a cabo la hemaféresis, procesoen el que se colectan células específicaso plasma de un donador mientras que elresto de la sangre se devuelve al cuer-po. La transfusión de sangre, así como decomponentes sanguíneos ha contribuido amejorar la salud de pacientes con distin-tos tipos de padecimientos. Por ejemplo,la trasfusión de sangre total se recomiendapara pacientes con hemorragia activa quepresenten una pérdida sostenida de másde 25% de su volumen sanguíneo total ypuedan llegar a sufrir un choque hemorrá-gico; la trasfusión de concentrados de pla-quetas se emplea en casos de hemorragia,ARTÍCULO ORIGINAL: LO QUE LA SANGRE NOS DICE: CARACTERÍSTICAS MÁS ALLÁ DE SU COLORPág. 9 / 11
Pág. 10REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026318pero, su uso depende de la causa de esta,del estado clínico del paciente y del núme-ro y función de las plaquetas circulantes.Por último, dentro de estos ejemplos, latrasfusión de crioprecipitado se usa comofuente de fibrinógeno, en el tratamiento dealgunas hemorragias y en el deficienciascongénitas y adquiridas de factores decoagulación (como el factor VIII) y fibri-nógeno (Thompson & Strandenes, 2019)(Smit Sibinga, 2022).ConclusionesComo hemos visto a lo largo de este relato,la sangre ha ocupado un lugar de fascina-ción en la historia de la humanidad, desdecuestiones místicas hasta llegar al abordajecientífico. A través de este último se lograronelucidar los componentes de este tejido, sufuncionalidad y las patologías que le afecta-ban; además de su uso con fines terapéuti-cos y la diversidad genética que acompañaa grupos poblacionales. Sin embargo, elcamino de estudio de la sangre aún es muylargo, pues es necesario profundizar en lainvestigación de los trastornos hemáticosraros con la finalidad de encontrar mejoresalternativas terapéuticas.BibliografíaBerntorp, E., Fischer, K., Hart, D. P., Mancuso, M.E., Stephensen, D., Shapiro, A. D., & Blanche-tte, V. (2021). Haemophilia. Nature ReviewsDisease Primers, 7(1), Artículo 45. https://doi.org/10.1038/s41572-021-00278-xBlann, A. D., & Ahmed, N. (2022). Blood science:Principles and pathology (2.ª ed.). Chichester,West Sussex, UK. John Wiley & Sons.Buzzi, A. (2015). Karl Landsteiner y los grupos san-guíneos. ALMA Cultura y Medicina, 1(1), 50–60.Buzzi, A. (2016). La circulación de la sangre a 400años de su descubrimiento. Revista Argentinade Cardiología, 84(6), 595–600.Chen, M. H., Raffield, L. M., Mousas, A., Sakaue, S.,Huffman, J. E., Moscati, A., ... Akbari, P. (2020).Trans-ethnic and ancestry-specific blood cellgenetics in 746,667 individuals from 5 global po-pulations. Cell, 182(5), 1198–1213. https://doi.org/10.1016/j.cell.2020.06.045Díaz-Matallana, M., Márquez-Benítez, Y., Martí-nez-Lozano, J., Briseño-Balcázar, I., Benavi-des-Benítez, E., & Bernal, J. (2021). Anemiafalciforme: una revisión sobre el genotipo de laenfermedad, haplotipos, diagnóstico y estudiosasociados. Revista Médica de Chile, 149(9),1322–1329. http://dx.doi.org/10.4067/s0034-98872021000901322Elendu, C., Amaechi, D. C., Alawake-Ojimba, C.,Elendu, T. C., Elendu, R. T., Ayabazu, C. P., ...Adenikinju, J. (2023). Understanding sickle celldisease: Causes, symptoms, and treatment op-tions. Medicine (Baltimore), 102(38), Artículoe35237. Recuperado de https://doi.org/10.1097/MD.0000000000035237Harmening, D. M. (Ed.). (2024). Clinical hematologyand fundamentals of hemostasis (7.ª ed.). Phila-delphia, USA F.A. Davis Company.Haybar, H., Pezeshki, S. M. S., & Saki, N. (2019).Evaluation of complete blood count parametersin cardiovascular diseases: An early indicator ofprognosis? Experimental and Molecular Patholo-gy, 110, Artículo 104267. Recuperado de https://doi.org/10.1016/j.yexmp.2019.104267Hoffman, R., Benz, E. J., Silberstein, L. E., Heslop,H. E., Weitz, J. I., & Salama, M. E. (2022). Hema-tology: Basic principles and practice (8.ª ed.).Philadelphia, USA Elsevier.Hu, Y., Stilp, A. M., McHugh, C. P., Rao, S., Jain, D.,Zheng, X., ... Lane, J. M. (2021). Whole-genomesequencing association analysis of quantitativered blood cell phenotypes: The NHLBI TOPMedprogram. The American Journal of Human Gene-tics, 108(5), 874–893. https://doi.org/10.1016/j.ajhg.2021.04.003Krebs, J. E., Lewin, B., Goldstein, E. S., & Kilpatrick,S. T. (2013). Lewin's essential genes. Burlington,USA. Jones & Bartlett Publishers.National Center for Biotechnology Information. (2024,21 de agosto). Genes and Disease. Gene. ht-tps://www.ncbi.nlm.nih.gov/geneNoor, N., & Asmaa, M. (2024). Karl Landsteiner(1868-1943): A versatile blood scientist. Cureus,16(9), Artículo e68903. Recuperado de https://doi.org/10.7759/cureus.68903Olanrewaju, P. O., Joy, P. G., & Matthew, O. (2023).Blood group system: Clinical insight and re-levance in medical practice. European Jour-nal of Health Sciences, 9(1), 1–11. https://doi.org/10.47672/ejhs.1425Delgadillo Álvarez, D. M., & Merino Jiménez, C.Pág. 10 / 11
Pág. 11319REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026Paucar Osorio, M. (2022). Amplitud de distribucióneritrocitaria y el riesgo de mortalidad en pacien-tes hospitalizados con COVID-19 en el HospitalNacional Hipólito Unanue durante el 2020 (Te-sis de licenciatura). Universidad Ricardo Palma.Santiago de Surco, Perú. Repositorio Institu-cional URP. Recuperado de https://hdl.handle.net/20.500.14138/5095Raffield, L. M., Ulirsch, J. C., Naik, R. P., Lessard,S., Handsaker, R. E., Jain, D., ... Kang, H. M.(2018). Common α-globin variants modify he-matologic and other clinical phenotypes in sic-kle cell trait and disease. PLoS Genetics, 14(3),Artículo e1007293. Recuperado de https://doi.org/10.1371/journal.pgen.1007293Smit-Sibinga, C. T. (2022). Transfusion medicine:From AB0 to AI (Artificial Intelligence). En S.Linwood (Ed.), Digital Health. Exon Publications.Brisbane, Au https://doi.org/10.36255/exon-pu-blications-digital-health-transfusion-medicineThompson, P., & Strandenes, G. (2019). The historyof fluid resuscitation for bleeding. En Damagecontrol resuscitation (pp. 3–29). New York, USA.Springer. https://doi.org/10.1007/978-3-030-20820-2_1Vuckovic, D., Bao, E. L., Akbari, P., Lareau, C. A.,Mousas, A., Jiang, T., ... Chen, M. H. (2020). Thepolygenic and monogenic basis of blood traitsand diseases. Cell, 182(5), 1214–1231. https://doi.org/10.1016/j.cell.2020.08.008Cómo citar: Delgadillo Álvarez, D. M., & Merino Jimé-nez, C. (2026). Lo que la sangre nos dice: característi-cas más allá de su color . UNESUM - Ciencias. RevistaCientífica Multidisciplinaria, 10(1), 309–319. https://doi.org/10.47230/unesum-ciencias.v10.n1.2026.309-319ARTÍCULO ORIGINAL: LO QUE LA SANGRE NOS DICE: CARACTERÍSTICAS MÁS ALLÁ DE SU COLORPág. 11 / 11