Pág. 1Violencia cibernética y brecha digital en laMontaña de Guerrero: una mirada desde laperspectiva de génerohttps://doi.org/10.47230/unesum-ciencias.v10.n1.2026.320-328Revista UNESUM-CienciasVolumen 10, Número 1, 2026Universidad Estatal del Sur de ManabíISSN-e: 2602-8166Cyber violence and the digital divide in the Montaña deGuerrero: a view from a gender perspectiveREVISTA UNESUM-CienciasUNIVERSIDAD ESTATAL DEL SUR DE MANABÍVolumen: 10Número: 1Año: 2026Paginación: 320-328URL: https://revistas.unesum.edu.ec/index.php/unesumciencias/article/view/1060*Correspondencia autor: 15503@uagro.mxRecibido: 10-09-2025 Aceptado: 11-12-2025 Publicado: 25-01-2026Georgina Vázquez Moreno1*https://orcid.org/0009-0000-3788-8283Delia Georgina Bravo Bonoso2https://orcid.org/0000-0003-4787-8403Israel Cruz Badillo3https://orcid.org/0000-0002-2020-71431. Docente Investigadora de Tiemplo Completo de la Facultad de Gobierno y Gestión Pública de la Universidad Autónoma de Guerrero; Chilpancingo delos Bravo, México.2. Docente Titular en la Universidad Estatal del Sur de Manabí; Jipijapa, Ecuador.3. Profesor e Investigador de Tiempo Completo; Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo; Pachuca de Soto, México.ARTÍCULO ORIGINALPág. 1 / 9
Pág. 2RESUMENLa violencia cibernética y la brecha digital representan nuevas caras de la desigualdad estructural y, en espe-cial, afectan en formas distintas a las mujeres rurales e indígenas de la Montaña de Guerrero. Este trabajo es-tudia, desde la interseccionalidad y la perspectiva de género, la relación entre estas problemáticas y exponecómo la escasez de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) aumenta la vulnerabilidad a agre-siones en el ciberespacio. Con un diseño de investigación cualitativa, se realizó un análisis de documentosde políticas públicas y se llevó a cabo una serie de entrevistas semiestructuradas a mujeres que padecieronviolencia digital. Se constató que la exclusión por razones tecnológicas afecta de manera integral el encade-namiento de las mujeres a la comunicación y la educación digital, y, más notablemente, les impide el accesoa los mecanismos de queja, defensa, y autonomía en el ciberespacio. Además, la violencia cibernética repro-duce relaciones de control y estigmatización en lo social y lo político vinculadas a la génesis, la etnicidad y elespacio. Finalmente, el trabajo presenta propuestas orientadas a construir un sistema de defensa digital y dealfabetización en la tecnología con un enfoque de derechos, de cátedra, y de inclusión, que apunten a cerrarla brecha digital y mejorar la seguridad de las mujeres en el espacio rural.Palabras clave: Violencia cibernética, Brecha digital, Mujeres indígenas, Género, Inclusión tecnológica.ABSTRACTCyberviolence and the digital divide represent new facets of structural inequality and, in particular, affect ruraland indigenous women in the Guerrero Mountains in particular. This paper, from an intersectional and genderperspective, studies the relationship between these issues, exposing how the scarcity of information and com-munication technologies (ICTs) increases vulnerability to attacks in cyberspace. Using a qualitative researchdesign, public policy documents were analyzed, and a series of semi-structured interviews were conductedwith women who had experienced digital violence. It was found that technological exclusion comprehensivelyaffects women's connection to digital communication and education and, more notably, prevents them fromaccessing mechanisms for complaint, advocacy, and autonomy in cyberspace. Furthermore, cyberviolencereproduces relations of control and stigmatization in the social and political spheres linked to genesis, ethnicity,and space. Finally, the paper presents proposals aimed at building a digital defense and technology literacysystem with a rights-based, academic, and inclusion approach, aimed at closing the digital divide and impro-ving women's safety in rural areasPalabras clave: Cyberviolence, Digital divide, Indigenous women, Gender, Technological inclusion.Pág. 2 / 9
Pág. 3REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026322IntroducciónLa violencia cibernética y la brecha digi-tal son fenómenos emergentes e interrela-cionados en territorios rurales e indígenasde México. En la región de La Montaña deGuerrero, una de las áreas más marginadasy menos conectadas del país, la desigual-dad tecnológica, con exclusiones sociohis-tóricas, se manifiesta en diversas manifes-taciones tanto sociales como estructuralesdel patriarcado. Esto da lugar a una nue-va forma de violencia en la era digital. Unaviolencia que los desconectados tecnoló-gicamente, y analfabetos en la era digital,ejercen y perpetúan en contra del control, laopresión, y la desinformación abusiva con-tra el cuerpo y la persona de las mujeres deuna manera socialmente construida y que,a su vez, silencia.A partir de 2023, la Unión Internacional deTelecomunicaciones señaló que en el 60%de las naciones del mundo, la persistentebrecha digital de género impacta principal-mente a las mujeres que viven en comuni-dades rurales e indígenas (International Te-lecommunication Union, 2023). En México,el informe 2022 del Instituto Nacional de Es-tadística y Geografía (Instituto Nacional deEstadística y Geografía, 2022) indicó que,en los municipios con menos de 2.500 habi-tantes, la tasa de acceso a internet era solodel 51%, en comparación con más del 80%en áreas urbanas. Esta brecha tecnológi-ca implica la falta de acceso a informacióncrítica y a recursos educativos, a oportuni-dades laborales y a redes de apoyo pararomper el ciclo de violencia.La Montaña de Guerrero está lidiando conel acoso cibernético en forma de acoso através de redes sociales, compartición deimágenes no consensuada, robo de identi-dad, acoso digital o vigilancia por parte deparejas íntimas y acoso por parte de auto-ridades locales. Estas formas de violenciaconstituyen y perpetúan el poder y la subor-dinación en sus manifestaciones más primi-tivas y tradicionales, exacerbadas por el es-pacio digital (Lagarde & De los Ríos, 2016).Para las mujeres con conectividad limitaday alfabetización digital, el acoso cibernéticose convierte en un problema que, paradó-jicamente, resulta más difícil de identificar,prevenir o denunciar.El presente trabajo de investigación nacede la necesidad de abordar el estudio dela violencia cibernética y el fenómeno de ladesigual y escasa conectividad en la pobla-ción de la Montaña de Guerrero, a partir dela interseccionalidad (Crenshaw, 1989). Porello, se busca hacer visible cómo las estruc-turas de pobreza, la marginación territorial,la desigualdad educativa y otras condicio-nes estructurales, además de abrir el terri-torio, generan espacios de intersección yformas específicas de violencia digital. Lainvestigación busca abordar de manera in-tegral la discusión sobre los derechos y laciudadanía digital (Ragnedda & Muschert,2013), a partir de un enfoque de derechoshumanos que contemple el empoderamien-to y la alfabetización digital.Dicho autor afirma, que la brecha digital,además de las contingencias estructura-les que limitan el acceso a la tecnología,desconoce y amplía el riesgo de cibervio-lencia digital hacia las mujeres, al restringirel acceso a herramientas de prevención,protección y denuncias. Para el desarrollode este artículo, el autor dividió el conteni-do en tres secciones. En la primera, abordala exclusión tecnológica y la postergacióndigital. En la segunda, describe las formasy el impacto de la violencia cibernética enmujeres, en el ámbito rural e indígena, y fi-nalmente, aborda las iniciativas de empo-deramiento digital, centradas en la brechade género en el acceso y el uso de tecnolo-gías, que plantea el autor.DesarrolloEl estudio de la ciber violencia en los con-textos de comunidades rurales e indígenasnecesita incorporar una perspectiva de gé-nero para analizar las formas de inequidadentre hombres y mujeres y cómo estas in-Vázquez Moreno, G. ., Bravo Bonoso, D. G., & Cruz Badillo, I.Pág. 3 / 9
Pág. 4323REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026equidades se manifiestan en los espaciosvirtuales. En palabras de Lagarde (Lagarde& De los Rios, 2016), "el patriarcado no soloregula las relaciones sociales en la vidacotidiana, sino que también establece loslímites del acceso y control respecto a lainformación, la voz y el cuerpo de las muje-res". En el ámbito de los espacios digitales,el control implica acoso, doxxing y el inter-cambio no consensuado de material íntimo.Kimberlé Crenshaw describe los principiosfundamentales de la teoría de la interseccio-nalidad y la naturaleza entrelazada y acu-mulativa de las opresiones. Para las muje-res en la región de la Montaña de Guerrero,el género se cruza con la intersección de laetnicidad, la pobreza económica y el aisla-miento geográfico, lo que produce múltiplesexclusiones étnicas, tecnológicas y digita-les. (Crenshaw, 1989) La perspectiva nospermite entender la distribución desigualdel acceso a la tecnología no solo como unproblema de acceso, sino también como unproblema de las jerarquías estructurales enla vida de las mujeres que viven en la peri-feria del desarrollo.Utilizar la interseccionalidad en el contex-to de los estudios sobre tecnología digitalproporciona una forma de teorizar la rela-ción entre las relaciones de poder históri-cas y estructurales y el empeoramiento delas brechas tecnológicas. Además, la faltade acceso a internet y a otras tecnologíasdigitales, así como la violencia digital infli-gida contra las mujeres indígenas, no pue-den disociarse de los procesos coloniales yposcoloniales de distribución desigual, dela discriminación lingüística y de las políti-cas centralizadas de conectividad (hooks,2000; Espinosa Miñoso, 2010).Según Ragnedda y Muschert (2013), la Teo-ría del Capital Digital sostiene que el controly el uso desiguales de los recursos digitalesgeneran nuevas formas de desigualdad so-cial. En la Montaña de Guerrero, la falta decapital digital limita la participación de lasmujeres en la economía y en el ámbito pú-blico. Esta carencia incluye no solo la faltade acceso a la tecnología, sino también lafalta de habilidades para navegar de mane-ra segura y denunciar abusos. (Ragnedda,Conceptualizing digital capital, 2018) Comoresultado, las mujeres quedan excluidas delpleno ejercicio de su ciudadanía digital, loque fomenta la dependencia y la desigual-dad. La brecha digital, por tanto, no solo serefiere a la infraestructura, sino también ala falta de un uso significativo y crítico de latecnología, lo que agrava la exclusión.La noción de ciudadanía tecnológica am-plía la idea tradicional de ciudadanía al ám-bito virtual. Según Isin y Ruppert, ser un ciu-dadano digital implica no solo tener accesoa Internet, sino también ejercer derechos yasumir obligaciones en el ecosistema tec-nológico (Isin & Ruppert, 2015). Esto se re-laciona con el marco de derechos digitales,que abarca derechos como la privacidad,la libre expresión, el acceso a la informa-ción y la protección contra la violencia enlínea (Mujeres, 2021). En contextos ruralese indígenas, la falta de conectividad y alfa-betización digital limita la capacidad de lasmujeres para ejercer su ciudadanía.Muchas no saben cómo denunciar ata-ques cibernéticos, esta debe considerarseun proceso de empoderamiento colectivo,que permite a las mujeres tomar decisio-nes autónomas y seguras. Además, debereconocer a las mujeres como agentes decambio digital, no solo como consumidoraspasivas. Ellas crean contenido, establecenredes de apoyo y desarrollan estrategias deresistencia contra la violencia cibernética,contribuyendo así a una sociedad de la in-formación más inclusiva.A lo largo de la región de la Montaña deGuerrero, la brecha digital perpetúa la in-equidad y el acceso desigual a los recursostecnológicos, moldeada por factores geo-gráficos, económicos y culturales. El Insti-tuto Federal de Telecomunicaciones (2024)afirma que más del 40 % de los hogares ru-rales del estado carecen de una conexión aARTÍCULO ORIGINAL: VIOLENCIA CIBERNÉTICA Y BRECHA DIGITAL EN LA MONTAÑA DE GUERRERO: UNAMIRADA DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNEROPág. 4 / 9
Pág. 5REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026324Internet confiable, mientras que en las co-munidades indígenas esta brecha aumentaal 60 % por falta de conectividad. Esta faltade conectividad obstaculiza la comunica-ción y las oportunidades de educación enlínea, así como el acceso a derechos funda-mentales de información, de participación yde seguridad digital.Para las mujeres, esta brecha es tanto es-tructural como de un orden distinto. (La-garde & De los Rios, 2016), Señala quelas mujeres rurales asumen una posiciónsubordinada que es económica, cultural ysimbólica. En la región de la Montaña, estoha significado un acceso limitado a disposi-tivos digitales, la dependencia de interme-diarios masculinos para acceder y la totalausencia de recursos de capacitación enalfabetización digital en las lenguas indí-genas. Las limitaciones tecnológicas exa-cerban el aislamiento social y dificultan elacceso al sistema legal para denunciar si-tuaciones abusivas.Los retrocesos digitales representan unafase adicional de marginalización que afec-ta a las mujeres al negarles la oportunidadde autorrepresentarse y participar en la es-fera pública. Más que servir como espaciosde inclusión, los espacios digitales se estánconvirtiendo en sitios para ampliar la mar-ginalización. Esto, a su vez, obstaculiza laformación de capital digital (Ragnedda &Muschert, The digital divide: The Internetand social inequality in international pers-pective, 2013) y refuerza los desequilibrioseducativos, económicos y políticos impues-tos a la sociedad.Asimismo, respecto a la ciberviolencia di-rigida hacia mujeres rurales e indígenas,se evidencia la ausencia de violencia en laesfera digital es una aberración, una formade acoso en redes sociales, robo de iden-tidad y la compartición no consensuada deimágenes privadas. Los impactos psicoso-ciales, familiares y en la comunidad socialde estos ataques digitales son profundos eincluyen el silenciamiento de la autonomíade las mujeres mediante la imposición deestigmas y el control social (Mujeres, 2021).A nivel local y comunitario, han comenza-do iniciativas destinadas a cerrar la brechadigital y fomentar la autonomía tecnológicade las mujeres. En los municipios de Tlapay Malinaltepec, promotores comunitarios yorganizaciones civiles, incluyendo NosotrasConectadas y Redes Seguras Guerrero,han liderado talleres de alfabetización di-gital y de creación de contenido en línea,centrados en la protección de todos los par-ticipantes y en lenguas indígenas.Desde el punto de vista de los derechosdigitales, el empoderamiento presuponela capacitación, la protección y el recono-cimiento de las mujeres como sujetos ac-tivos en la esfera digital. La provisión deinfraestructura debe ir acompañada de laconstrucción de habilidades avanzadas, lapromoción de la seguridad protectora y lacreación de redes de apoyo y de capaci-tación equilibradas. Según ONU Mujeres(2022), la política pública sobre conectivi-dad debe incluir aspectos de la injusticiatecnológica para garantizar el acceso des-proporcionado otorgado a las mujeres en lasociedad de la información.En el contexto de la comunidad, la educa-ción digital con un enfoque de género pue-de contribuir a transformar la disposiciónde las relaciones de poder. Cuando lasmujeres aprenden a gestionar redes, crearcontenido o defender su identidad en un es-pacio digital, no solo adquieren habilidadestécnicas, sino que mejoran su realidad, seempoderan y fortalecen su ciudadanía.MetodologíaPara analizar cualitativa y descriptivamentela “Violencia Cibernética” y la “Brecha Digi-tal” desde la perspectiva de las mujeres enla “Montaña de Guerrero”, se busca construirsignificados sociales sobre la apropiaciónde la tecnología en comunidades rurales eindígenas. El enfoque se centra en “Géneroy Comunicación”, considerando interseccio-Vázquez Moreno, G. ., Bravo Bonoso, D. G., & Cruz Badillo, I.Pág. 5 / 9
Pág. 6325REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026nes como “Género, Etnia”, “Pobreza” y “Ex-clusión Digital”. Se estudia la “Exclusión” entérminos de “Ciudadanía Digital” y de “Vio-lencia Simbólica y Estructural”.La investigación emplea un diseño no ex-perimental, transversal y exploratorio, yutiliza tres metodologías complementarias.Los datos provienen de “Mujeres de Comu-nidades Rurales e Indígenas” enfocándoseen la “Violencia Digital”. Se revisaron docu-mentos de políticas públicas y programasgubernamentales sobre conectividad y vio-lencia de género digital (CONAVIM, INEGI,IFT, ONU Mujeres). Asimismo, se analizanpublicaciones y narrativas en redes socia-les (Facebook y WhatsApp comunitarios),centrándose en el discurso, el estigma ylas respuestas colectivas. La población deestudio incluye mujeres de Tlapa y Metlató-noc, donde menos del 40% tiene acceso ainternet (Instituto Nacional de Estadística yGeografía, 2022).Se seleccionó intencionadamente a 15 mu-jeres de entre 18 y 45 años, pertenecien-tes a comunidades indígenas (na savi yme'phaa) y con experiencias de violenciadigital (acoso, robo de identidad, amena-zas). Esta selección se realizó a través deredes comunitarias, garantizando la segu-ridad y el consentimiento informado. Se lle-varon a cabo entrevistas semiestructuradassobre el acceso a internet, el uso de redessociales, las experiencias de violencia y lasestrategias de respuesta. Las entrevistasfueron grabadas, transcritas y codificadascon Atlas.ti, para identificar categorías emer-gentes. También se recopiló documentaciónsecundaria, como planes de conectividad yreportes sobre la brecha digital y la violenciade género digital (INEGI, 2023) (Instituto Fe-deral de Telecomunicaciones, 2024)Para establecer la validez cualitativa, seemplearon los criterios de credibilidad,transferibilidad y conformabilidad de Lin-coln y Guba (1985), incluyendo la triangu-lación de fuentes y la revisión por pares. Serespetaron principios éticos de anonimato,confidencialidad y consentimiento informa-do, en los que las participantes fueron in-formadas sobre el propósito del estudio ypudieron retirarse en cualquier momento,sin recopilar información personal sensi-ble. Las limitaciones incluyeron problemasde conectividad en la etnografía digital, lafalta de alfabetización digital de las partici-pantes y restricciones de seguridad en laregión. No obstante, los testimonios recopi-lados ofrecieron una base representativa yreflexiva del fenómeno estudiado.ResultadosLos hallazgos abordan una problemáticacompleja que vincula la brecha digital y laviolencia cibernética. En La Montaña, Gue-rrero, se evidenciaron tres hallazgos prelimi-nares, en los que se revela cómo el accesodesigual a la tecnología, la normalización dela violencia digital y la ausencia de institu-ciones adecuadas contribuyen a perpetuarun ciclo de opresión contra las mujeres. Elprimer hallazgo destaca el acceso desiguala internet y el uso limitado de dispositivostecnológicos por parte de las mujeres en laregión. La dependencia de teléfonos com-partidos y de puntos de acceso públicos nosolo afecta la privacidad, sino que tambiénexpone a las mujeres a riesgos adicionalesde violencia cibernética.Este fenómeno se agrava por el controlmasculino sobre el acceso a la tecnología,lo que perpetúa dinámicas de poder des-iguales en el ámbito familiar y, sobre todo,subraya la necesidad de empoderar a lasmujeres a través de la educación digital,promoviendo no solo el acceso a la tecno-logía, sino también el desarrollo de habili-dades que les permitan navegar de manerasegura en el entorno digital.El segundo hallazgo se centra en la norma-lización de la violencia digital, donde actoscomo el acoso y la difusión no consensuadade imágenes son percibidos como “no gra-ves” o “no exigibles” desde una perspec-tiva legal. Esta trivialización de la violenciacibernética refleja una alarmante falta deARTÍCULO ORIGINAL: VIOLENCIA CIBERNÉTICA Y BRECHA DIGITAL EN LA MONTAÑA DE GUERRERO: UNAMIRADA DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNEROPág. 6 / 9
Pág. 7REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026326alfabetización digital y legal, lo que limita lacapacidad de las mujeres para reconocer yactuar ante estas agresiones, lo que planteala necesidad de una mayor concienciaciónsobre esta problemática.El tercer hallazgo resalta la falta de protoco-los institucionales para abordar la violenciadigital, lo que obliga a las mujeres a buscarapoyo en redes comunitarias. Aunque estasredes pueden ofrecer un sentido de resilien-cia y defensa, la ausencia de una respues-ta institucional adecuada subraya una fallacrítica en el sistema. Si bien las iniciativascomunitarias son valiosas, deben comple-mentarse con políticas públicas efectivas yprotocolos legales que reconozcan y abor-den la violencia digital de manera integral.La relación entre la brecha digital y la vio-lencia cibernética en La Montaña, Guerre-ro, revela múltiples capas de opresión queafectan a las mujeres, solo mediante un en-foque holístico que incluya la educación, elempoderamiento y la acción institucional sepodrá avanzar hacia la erradicación de laviolencia cibernética y la reducción de labrecha digital en esta región.Las entrevistas describieron el acoso digitalen el contexto de la violencia de pareja, laexplotación de imágenes privadas y la tomade control de cuentas de redes sociales porparte de atacantes. En muchos casos, laviolencia digital iba acompañada de violen-cia psicológica o física, lo que refleja cómola esfera digital puede amplificar el controly la violencia que ya existen.Una de las participantes, de 23 años, dijolo siguiente: "Me daba vergüenza y no que-ría salir. Una vez que hackearon y publica-ron mis fotos en Facebook, todo el pueblohablaba de ello. No sabía cómo denunciar-lo a nadie ni a quién decírselo." Este tes-timonio resume el impacto de la violenciadigital en el individuo: la humillación emo-cional y social, la erosión de la confianzaen sí mismo y la incapacidad para accedera apoyos institucionales.DiscusiónLos resultados de la investigación confirmanla hipótesis planteada. La brecha digital,que obstaculiza el acceso de las mujeresa herramientas que les permiten prevenir,proteger y denunciar la violencia, tambiénamplía su vulnerabilidad y su victimización.La desigualdad tecnológica genera subor-dinación, tanto en el ámbito de la exclusión,como en el control digital que se ejerce so-bre las mujeres y que se inscribe dentro dela lógica del control patriarcal.Desde la óptica de la interseccionalidad(Crenshaw, 1989), la violencia digital seacumula y se potencia junto con la pobre-za, la ruralidad y la discriminación étnica.Las mujeres entrevistadas se encuentranen contextos que refuerzan su aislamientodebido a la distancia, el idioma y la falta deinfraestructura tecnológica. La conectivi-dad, en estas condiciones, no se traduceen empoderamiento si no se acompaña deprocesos de alfabetización y de acompaña-miento social.En referencia al capital digital (Ragnedda &Muschert, The digital divide: The Internet andsocial inequality in international perspective,2013), las participantes indican una escasezde recursos cognitivos y tecnológicos queobstaculizan el uso crítico de las herramien-tas digitales. No se trata solo de "estar co-nectada", sino de saber cómo defender, ar-ticular y reclamar los derechos en línea. Porlo tanto, la falta de capital digital se traduce,política y simbólicamente, en exclusión.Considerando los hallazgos, el desarrollode una ciudadanía tecnológicamente orien-tada con una perspectiva de género es unaestrategia con eficacia probada para redu-cir la violencia digital. Las redes comunita-rias y los talleres de alfabetización iniciadospor mujeres locales son ejemplos concretosde empoderamiento de abajo hacia arri-ba que redefinieron la tecnología como unmedio de protección, de comunidad y deautonomía. El acceso a la tecnología de lainformación es un aspecto crítico de la jus-Vázquez Moreno, G. ., Bravo Bonoso, D. G., & Cruz Badillo, I.Pág. 7 / 9
Pág. 8327REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026ticia social, y estos hallazgos refuerzan esaafirmación. Sin la infraestructura necesaria,la educación digital y las políticas orienta-das a género, la falta de un enfoque digitalen políticas y servicios ampliará las brechasya existentes.ConclusionesLa investigación sobre la violencia ciberné-tica y la brecha digital en La Montaña deGuerrero reveló un ciclo de desigualdad es-tructural que afecta a mujeres rurales e in-dígenas, donde la exclusión tecnológica nosolo se refiere al acceso a internet, sino quetambién se reproducen mecanismos de do-minación en el entorno digital. La violenciacibernética amplía otras formas de violen-cia, donde las voces de las mujeres son vi-giladas y silenciadas, y donde la falta de al-fabetización digital y de apoyo institucionalcoloca a las víctimas en un doble vínculo desilencio. Las desigualdades intersecciona-les agravan la violencia cibernética, exacer-badas por la pobreza y la exclusión cultural;la falta de acceso a redes seguras y proto-colos de respuesta limita las oportunidadesde las mujeres para denunciar agresiones.Las iniciativas comunitarias lideradas pormujeres, que promueven la alfabetizacióndigital y el empoderamiento, ofrecen espa-cios de resistencia. Desde una perspectivade políticas públicas, existe una divergen-cia entre integrar el género e intersecciona-lidad, desarrollar protocolos para la violen-cia cibernética y mejorar la participación delas mujeres indígenas en proyectos tecnoló-gicos. La Montaña de Guerrero se convierteen un reflejo de las tensiones entre la mo-dernización tecnológica y la desigualdadsocial. Cerrar esta brecha requiere com-prender que la justicia digital, en sí misma,ya no es un problema tecnológico, sino unrequisito previo para la igualdad esencial yla libertad y dignidad de las mujeres.Además, este estudio realiza tres contribu-ciones sustantivas al estudio social de latecnología y el género:1. En el lado empírico, documenta, por pri-mera vez y de manera sistemática, rela-tos de violencia digital perpetrada en lascomunidades indígenas de la Montañade Guerrero.2. En el frente teórico, integra el conceptode capital digital en el marco de la in-terseccionalidad para ilustrar cómo lasdivisiones tecnológicas también son di-visiones de poder.3. En el frente metodológico, proporcionauna justificación para el empleo de en-foques cualitativos en el estudio de fe-nómenos sociales en áreas rurales, condatos estadísticos escasos o inexisten-tes, y en referencia a los fenómenos delmundo digital.Juntas, estas contribuciones respaldan lanecesidad de construir políticas públicasque incorporen el acceso tecnológico, juntocon medidas proactivas y punitivas relacio-nadas con la existencia de violencia digital, yque reconozcan a las mujeres no meramen-te como víctimas pasivas o receptoras en elmundo digital, sino como agentes de cambioy productoras de conocimiento digital.BibliografíaCrenshaw, K. (1989). Demarginalizing the intersec-tion of race and sex. University of Chicago LegalForum, 1989(1), 139–167.Espinosa Miñoso, Y. (2010). Tejiendo de otro modo:Feminismo, epistemología y apuestas descolo-niales en Abya Yala. Buenos Aires: EdicionesGodot.hooks, b. (2000). Feminist theory: From margin tocenter. Cambridge, MA: South End Press.INEGI. (2023). Encuesta Nacional sobre Disponibi-lidad y Uso de Tecnologías de la Informaciónen los Hogares (ENDUTIH) 2023. Aguascalien-te : Instituto Nacional de Estadística y Geogra-fía. HYPERLINK "https://www.inegi.org.mx" \t"_blank" https://www.inegi.org.mxInstituto Federal de Telecomunicaciones. (2024). In-forme anual 2024: Usuarios y audiencias. Ciu-dad de México: IFT. HYPERLINK "https://www.ift.org.mx" \t "_blank" https://www.ift.org.mxARTÍCULO ORIGINAL: VIOLENCIA CIBERNÉTICA Y BRECHA DIGITAL EN LA MONTAÑA DE GUERRERO: UNAMIRADA DESDE LA PERSPECTIVA DE GÉNEROPág. 8 / 9
Pág. 9REVISTA UNESUM-Ciencias Volumen 10, Número 1, 2026328Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2022).Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Usode Tecnologías de la Información en los Hogares(ENDUTIH). INEGI.International Telecommunication Union. (2023).Facts and Figures. International Telecommuni-cation Union.Isin, E. F., & Ruppert, E. (2015). Being digital citizens.Lanham, MD: Rowman & Littlefield.Lagarde, & De los Rios, M. (2016). El feminismo enmi vida: Hitos, claves y topías. Instituto de lasMujeres.Lincoln, Y. S., & Guba, E. G. (1985). Naturalistic in-quiry. SAGE.Mujeres, O. (2021). Violencia digital contra las mu-jeres. Nueva York: ONU Mujeres. HYPERLINK"https://www.unwomen.org" \t "_blank" https://www.unwomen.orgONU Mujeres. (2022). Technology-facilitated gen-der-based violence. Nueva York: United NationsWomen. HYPERLINK "https://www.unwomen.org" \t "_blank" https://www.unwomen.orgRagnedda, M. (2018). Conceptualizing digitalcapital. Telecommunications Policy, 9, 863–872. HYPERLINK "https://doi.org/10.1016/j.telpol.2018.03.006" \t "_blank" https://doi.or-g/10.1016/j.telpol.2018.03.006Ragnedda, M., & Muschert, G. (2013). The digitaldivide: The Internet and social inequality in inter-national perspective. New York, NY: Routledge.Cómo citar: Vázquez Moreno, G. ., Bravo Bonoso, D.G., & Cruz Badillo, I. (2026). Violencia cibernética ybrecha digital en la Montaña de Guerrero: una mira-da desde la perspectiva de género. UNESUM - Cien-cias. Revista Científica Multidisciplinaria, 10(1), 320–328. https://doi.org/10.47230/unesum-ciencias.v10.n1.2026.320-328Vázquez Moreno, G. ., Bravo Bonoso, D. G., & Cruz Badillo, I.Pág. 9 / 9